martes, 29 de abril de 2008

aqui presento consecuencias de lo que va a pasar y estapasando en el mundo

TODO COMIENZA EN GAIAAunque algunos escritores de ciencia ficción, como Isaac Asimov, la han utilizado como recurso para sus novelas, la teoría de Gaia es obra de un matemático, James Lovelock, cuyas investigaciones sacudieron a toda la comunidad científica en la década de los setenta. Según Lovelock, la Tierra puede considerarse como un ser vivo formado por cada uno de los organismos que la pueblan y su "estado de salud" depende siempre del equilibrio de éstos. Llamó a esta "entidad" Gaia y comparó la atmósfera con el pelaje de un gato, "una extensión de un sistema vivo concebido para mantener un entorno elegido". Esto implicaría que nuestro propio planeta sería capaz de reaccionar para "corregir" determinadas circunstancias, incluso de actuar en el caso de sentirse amenazada. Tim Flannery es consciente de que esta teoría necesita una explicación científica válida, pero también asegura que el debate sobre si Gaia es real no es lo importante, sino que esta teoría sirva para explicar fenómenos que se creían aislados. "En un sistema así, no es posible desviar la mirada de los agentes contaminantes y olvidarnos, y toda extinción se ve como un acto de automutilación. Como resultado, una visión del mundo a través de Gaia predispone a sus partidario a asumir una manera sostenible de vivir".GASES INVERNADERO, CALENTAMIENTO GLOBAL Y CAMBIO CLIMÁTICO¿A qué se debe que el casquete del polo norte se haya derretido más del 20 por ciento en los últimos 25 años? ¿A los gases invernadero? ¿Al calentamiento global? ¿O quizás al cambio climático? Porque estos tres términos no significan lo mismo y una distinción entre ellos es fundamental para entender el problema. Según afirma Flannery, "los gases invernaderos son un tipo de gases capaces de retener el calor cerca de la superficie terrestre. A medida que aumentan en la atmósfera, el calor extra que retienen conduce al calentamiento global. Este calentamiento, a su vez, influye en el sistema climático de la Tierra, y puede llevar al cambio climático". Precisamente el dióxido de carbono (CO2) que exhalamos casi sin advertirlo cada vez que respiramos es el gas invernadero más abundante, y más aún lo es gracias a los coches y otras máquinas que nos rodean a diario y que funcionan con combustibles como el carbón, el petróleo y la gasolina. Es el culpable de que las ciudades parezcan invernaderos: "Si queréis comprender de manera visceral cómo funcionan los gases invernadero, visitad Nueva York en agosto. Es una época del año en la que el calor y la humedad dejan chorreando de sudor a todo aquel que camina por la calle. Es como un calor insalubre —estás atrapado en un entorno abarrotado y muy urbanizado de cemento, superficies duras, alquitrán reseco y cuerpos pegajosos— que se hace casi insoportable. Y lo peor llega por la noche, cuando la humedad y una gruesa capa de nubes bloquean el calor". La mala noticia es que no desaparece de inmediato de la atmósfera: más o menos el 56 por ciento de todo el CO2 que los humanos han liberado al quemar combustible fósil sigue en el aire y es la causa —de manera directa e indirecta— de alrededor del 80 por ciento de todo el calentamiento global.CARBONO: TODO LO QUE HAY QUE SABER"Los combustibles fósiles —petróleo, carbón y gas— son todos ellos restos de organismos que hace muchos millones de años extraían carbono de la atmósfera. Cuando quemamos madera, liberamos carbono que lleva décadas fuera de la circulación atmosférica, pero cuando quemamos combustibles fósiles liberamos carbono que lleva millones de años fuera de circulación. Que los vivos desentierren a los muertos de este modo es algo que no está nada bien", bromea Flannery para presentar el involuntario protagonista de La amenaza del cambio climático. Y no es irrelevante cuál es el combustible que usamos: "Cuanto más rico sea en carbono un combustible, más peligro representa para el futuro de la humanidad. Aparte de las impurezas que contiene, varias de las cuales (como el azufre o el mercurio) son poderosos contaminantes, el mejor carbón negro es casi carbono puro. Si quemas una tonelada creas 3,7 toneladas de CO2. Los combustibles derivados del petróleo son menos ricos en carbono y en su estructura contiene dos átomos de hidrógeno por cada uno de carbono […]. El combustible fósil con menor contenido de carbono es el metano, que sólo tiene un átomo de carbono por cada cuatro de hidrógeno. Estos combustibles forman una escalera que nos aleja del carbón como combustible de nuestra economía". Y a pesar de todo, a día de hoy se consume más carbón que en ningún otro momento de nuestra historia: se esperan casi 750 centrales eléctricas alimentadas con este mineral en el periodo 1999-2019 en todo el mundo. Flannery es rotundo: "Desde la perspectiva del cambio climático, por tanto, hay una diferencia abismal entre utilizar gas o carbón para hacer funcionar una economía".EL DÉFICIT MEDIOAMBIENTALEl proceso por el que los restos de organismos pasan a ser combustible es largo y laborioso: se requieren aproximadamente 100 toneladas de antigua vida vegetal para crear cuatro litros de petróleo. "No debería de sorprendernos que cada día de nuestra época industrial los humanos hayan necesitado el equivalente a varios siglos de antigua luz solar para mantener en marcha la economía. La cifra de 1997 —unos cuatrocientos años de luz solar fósil— fue emblemática. En un solo año hemos quemado el equivalente a 422 años de resplandeciente luz solar". Y, desde el año 1986, las cosas van a peor, ya que es la fecha que marca que los seres humanos hemos "tocado el techo de la cantidad de personas que la Tierra puede mantener, y desde entonces hemos estado viviendo en el equivalente medioambiental a un presupuesto deficitario […]. En 2001, el déficit de la humanidad había alcanzado el 20 por ciento y nuestra población superaba los seis mil millones. En 2050, cuando se espera que el nivel de la población sea de nueve mil millones, la existencia humana será una carga tan pesada que utilizará —si es que aún puede encontrarse— el equivalente en recursos a dos planetas".EL OSCURECIMIENTO GLOBAL"El oscurecimiento global es un fenómeno que reduce la cantidad de luz solar que llega a la superficie de la Tierra. Ha provocado un enfriamiento de los océanos que rodean Europa, lo que ha debilitado el monzón. El oscurecimiento global se debe en gran parte a las partículas arrojadas al aire por las centrales eléctricas de carbón, los coches y las fábricas".EL ALBEDO"Una tercera parte de los rayos de Sol que llegan a la Tierra son reflejados de nuevo al espacio. El hielo, sobre todo en los Polos, es responsable de gran parte de ese albedo, pues devuelve al espacio el 90 por ciento de luz solar que incide en él. El agua, por el contrario, refleja muy poco. [...] El casquete de hielo del Ártico, a la velocidad a que disminuye hoy en día, quedará casi en nada a final de este siglo, lo que supondría un cambio en el albedo de la Tierra".LAS PUERTAS DEL TIEMPOAdemás de los gases invernadero, el movimiento de la Tierra alrededor de sí misma y del Sol, y las variaciones en las radiaciones y manchas solares de éste, han sido durante toda la historia responsables de repentinos cambios entre fases climáticas estables y prolongadas, lo que ha llevado a "hábitats completos a trasladarse de un continente a otro, causando muchas extinciones, aunque manteniendo las condiciones dentro de los límites tolerables para la vida". El término "las puertas del tiempo" también parece sacado de una historia fantástica, aunque en este caso es utilizado para referirse a una época geológica que está a punta de terminar para dar paso a una nueva. Vienen acompañadas de extinciones repentinas (como la que hace 65 millones de años borró a los dinosaurios de la faz de la Tierra, en la que fue fundamental un aumento espectacular de los niveles de CO2 en la atmósfera a causa de un meteorito) y a menudo de un cambio de clima. Flannery habla de tres "aberraciones climáticas": las ocurridas hace unos 55, 34 y 23 millones de años (que señalan las fronteras entre Paleoceno-Eoceno, Eoceno-Oligoceno y Oligoceno-Mioceno, respectivamente), y compara la situación actual con la primera. En aquel caso, la superficie de la Tierra se calentó bruscamente entre 5 y 10 grados centígrados debido a un aumento de gases invernaderos (de 500 a 2000 partes por millón de CO2: el doble de los actuales) en al atmósfera. La similitud con la situación actual es obvia, aunque según Flannery, "la Tierra de hoy en día tiene mucho más que perder a causa de un rápido calentamiento que el mundo de hace 55 millones de años. En aquella ocasión el calentamiento cerró un periodo geológico, mientras que nosotros, a causa de nuestras actividades, podríamos poner punto final a toda una Era".EL LARGO VERANO"Los investigadores de la Universidad de Davis, California, recientemente han sugerido que, hasta hace unos 10.000 años, el frío extremo, los bajos niveles de CO2 y la gran variabilidad climática hacían imposible cultivar la tierra. Luego las cosas cambiaron, y sólo actualmente hemos sido capaces de dilucidar las causas de nuestra reciente buena suerte. Así que ahora vamos a centrarnos en ese verano que dura ya diez milenios, y en el cambio revolucionario que se está produciendo en la actualidad a la hora de comprender sus orígenes". Flannery se refiere al llamado "Largo Verano", que hizo que hace 8.000 años se desarrollara la actividad humana "al aire libre", la agricultura, el comercio y las primeras ciudades. Según algunos investigadores, ha sido la presencia del hombre lo que ha hecho posible la época interglaciar tan inusualmente larga en la que vivimos desde hace 8.000 años. ¿Sería posible hoy que esta terminara y comenzara una nueva glaciación? Flannery asegura que "si fuera a comenzar otra glaciación, probablemente veríamos los primeros indicios alrededor de la isla de Baffin, en el Ártico canadiense oriental. Aureolas de líquenes muertos alrededor de los casquetes de hielo de la isla nos hablan de glaciaciones abortadas, pues lo que mató a esas plantas fue una acumulación de nieve que, de haber sido mínimamente las condiciones más frías hace tan sólo un siglo, se habría convertido en hielo e iniciado la caída hacia un mundo gélido".¿LOS POLOS SE DERRITEN?"Entre las predicciones más importantes y más fundadas [por los modelos de simulación por ordenador] está la de que los Polos se calentarán más rápidamente que el resto de la Tierra; las temperaturas de la superficie terrestre aumentarán más rápidamente que la media global; habrá más lluvia; y los fenómenos atmosféricos extremos aumentarán en frecuencia e intensidad. Los cambios también serán evidentes en los ritmos del día y las noches serán más cálidas en relación con los días, pues por la noche es cuando la Tierra cede calor al espacio a través de la atmósfera. También se tenderá a que las colisiones meteorológicas de El Niño sean semipermanentes".EL NIÑO Y LA NIÑAMás analogías con puertas. En este caso, se llama puertas mágicas a los dos "saltos" climáticos que ha sufrido nuestro planeta en las últimas décadas: uno en 1976 y otro 1998. En el primer caso, la temperatura de la superficie del mar aumentó repentinamente 0,6º C y la salinidad del océano cayó un 0,8 por ciento. Provocó la casi extinción de los pinzones de las islas Galápagos y una violenta evolución de los supervivientes. El segundo es conocido también como "el año en que el mundo se incendió", ya que la sequía tuvo como consecuencia que el sudeste asiático fuera arrasado por incendios: 10 millones de hectáreas. Ambos se deben al ciclo El Niño / La Niña, que dura entre 2 y 8 años y que lleva condiciones climáticas extremas a gran parte del mundo: mueven cantidades de agua fría y caliente de un lugar a otro, azotando con sequía e inundaciones a dos terceras partes del globo y causando estragos en corales y otras especies animales y vegetales de los océanos. "Desde 1976, los ciclos han sido excepcionalmente largos —uno esperaría unos ciclos tan largos sólo una vez cada varios miles de años—, y ha existido un desequilibrio entre fases, con cinco “Niños” por sólo dos “Niñas”. Los modelos por ordenador […] indican que un aumento en las concentraciones de gas invernadero en la atmósfera da como resultado unas condiciones como las de El Niño semipermanentes".EL ORO LÍQUIDO"Una de las predicciones más certeras de la ciencia climática es que a medida que nuestro planeta se calienta, en invierno cae más lluvia en latitudes altas, y eso puede ser muy perjudicial para los habitantes del Ártico. Más al sur, el aumento de lluvias invernales también conlleva un cambio inoportuno: en 2003 provocó una temporada letal de avalanchas en Canadá, mientras que la primavera inglesa de 2004 fue tan lluviosa que en muchas regiones fue difícil o imposible segar el heno. Naturalmente, se espera que aumenten las riadas siempre que aumenta la lluvia, pero a medida que los fenómenos meteorológicos extremos son más corrientes, la incidencia de las riadas será mayor que las debidas tan sólo al aumento de las precipitaciones. [...] Desde una perspectiva global, el aumento de los daños por riadas en las últimas décadas ha sido enorme. En la década de 1960, unos siete millones de personas fueron afectadas anualmente por las riadas. Hoy en día la cifra es de 150 millones. Y después de las riadas vienen las epidemias".EUROPA SE SECAEstados Unidos y Australia son dos de las naciones más maltratadas por el cambio climático. ¿Y Europa? El Centro Hadley (Exeter, Inglaterra) es una de las principales instituciones del mundo dedicada a predecir el tiempo y los impactos de sus cambios. "La década de 1990 fue la más cálida en el centro de Inglaterra desde que se comenzaron a registrar las temperaturas en 1660, y 1998 fue el verano más cálido jamás ocurrido, y el de 2001 el tercero más cálido. Como resultado, la estación de crecimiento de las plantas se ha alargado un mes, las olas de calor se han hecho más frecuentes y los inviernos más lluviosos, con precipitaciones más intensas". El Centro Hadley ha comprobado que las tormentas invernales han aumentado y van a continuar haciéndolo. Según Flannery, en el resto de Europa la situación va a peor. "En el continente han ocurrido hechos más alarmantes. El verano europeo de 2003 fue tan caluroso que, desde el punto de vista estadístico, un fenómeno meteorológico tan desmesurado no debería ocurrir más que una vez cada 46.000 años". Paradójicamente, algunas regiones de Asia como la India se han visto beneficiados por el cambio climático. "Casi toda la región experimenta menos sequía que hace veinticinco años y los ciclones parecen pasar de largo de la bahía de Bengala. En casi todo el norte de la India, las temperaturas extremas también parecen ser menos frecuentes que en épocas anteriores, aunque se están haciendo más habituales en el sur".EL OZONO Y LOS FLUOROCARBONOSEl ozono es una forma particular de oxígeno que nos protege del 95 por ciento de las radiaciones ultravioletas. Es decir, que "si el gran océano aéreo es la provisión de sangre de la Tierra, entonces el ozono es su filtro solar". Sin su protección, la radiación "nos mataría muy deprisa, destrozando nuestro ADN y rompiendo otros enlaces químicos en el interior de nuestras células". Un agujero en la capa de ozono es una zona de la atmósfera con menos de 220 unidades Dobson de ozono, la medida en la que se mide este gas. En el año 2000 medía 28 millones de kilómetros cuadrados y su responsable eran los fluorocarbonos (CFC y HFC), inventados por químicos industriales a finales de la década de 1920 y habituales en refrigeración y propulsores de pulverizadores y aparatos de aire acondicionado. Las consecuencias de una reducción en la protección de la radiación ultravioleta aumenta las probabilidades de sufrir un melanoma, cataratas y daños en el sistema inmunológico, además de afectar a plantas microscópicas en el océano y el aire. Gracias al Protocolo de Montreal (1987), los gobiernos del mundo se comprometieron a retirar de manera progresiva estos componentes. Los resultados son esperanzadores y "hay indicios de haber solucionado el problema, pues en 2004 el agujero que hay sobre el Antártico se redujo en un 20 por ciento". Para Flannery, es todo un ejemplo a seguir de política medioambiental cooperativa a nivel mundial y también para su sucesor: el maltratado Protocolo de Kioto.…HASTA LA "BATALLA DE KIOTO""En el mundo desarrollado, el uso de la energía crece a un ritmo de un 2 por ciento anual o menos, y con un crecimiento tan bajo, la única manera que tiene de crecer un sector (la energía eólica, el gas o el carbón) es quedarse con una parte de otro sector. El Protocolo de Kioto [que propone que los países industrializados que lo firmen se comprometan a reducir sus emisiones de CO2] tendrá una gran influencia en el resultado, y ya se está dando una furiosa batalla entre potenciales ganadores y perdedores.El tratado también ha creado una gran división: a un lado se hallan los que están seguros de que es algo esencial para la supervivencia de la Tierra, y al otro lado los que se oponen ferozmente por motivos políticos e ideológicos. Dentro de este grupo, muchos creen que Kioto representa muchos fallos económicos y es políticamente poco realista. Otros creen que todo el asunto del cambio climático es una chorrada.Durante su larga gestación, a menudo se deseó o se declaró que Kioto estaba muerto. El 16 de febrero de 2005, sin embargo, noventa días después de que Rusia lo ratificara (con lo que el número de países que lo aprobaban superaba el 55 por ciento), el Protocolo entró en vigor. Estados Unidos, Australia, Mónaco y Liechtenstein siguen fuera de él, y al igual que sucede con la creación de cualquier bloque comercial, la presión para que acaben formando parte será cada vez mayor. Kioto es aún un bebé delicado, pero ya no hay duda de que influirá en todas las naciones durante las próximas décadas!".

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