
Actualmente, las guerras se originan por conflictos de intereses. Siempre ha sido así, en realidad. Pero, los intereses de hoy, giran en torno al control y propiedad de los insumos a nivel mundial, como es el caso básicamente del petróleo. Y así ha sido muchas veces. Como en el caso de los conflictos con Irak, y probablemente Irán.
Pero, en el futuro cercano, las guerras podrían tener su origen en otro tipo de intereses que hoy hasta podrían resultar increíbles.
A medida que el ser humano ha devastado los recursos naturales del planeta, convirtiéndose en la única especie con capacidad de destrozar su ecosistema y el de los demás, también ha ido minando lentamente sus propias posibilidades de supervivencia. Nos hemos multiplicado como una verdadera infección, que amenaza con exterminar a Gaia, el superorganismo planetario.
Como resultado de esa fiebre de depredación, el calentamiento global es la respuesta de la Naturaleza a la intensidad destructora de la raza humana. Y a consecuencia del calentamiento, como también es lógico suponer, la calidad de agua, atmósfera y suelos va a decrecer significativamente, junto con la destrucción eminente de miles de especies y la formación de nuevos desiertos donde hace un siglo todo era verdor.
El resultado - a vista de lo prácticos - es que el mismo ser humano va a sufrir de los estragos del calentamiento, viendo reducirse las cosechas agrícolas, la pesca y hasta la ganadería, debido al impacto del calentamiento. Y eso es malo, muy malo.
Malo, porque el ser humano tiende a superar el límite malthussiano y llegará un momento en que la demanda supere largamente a la oferta de insumos imprescindibles para la vida, como el agua y el alimento. COMENTARIOS SUGERENCIAS HAGANOLO SABER ESTOS ARTICULOS SE SACAN DE DIVERSAS PAGINAS .
Pero, en el futuro cercano, las guerras podrían tener su origen en otro tipo de intereses que hoy hasta podrían resultar increíbles.
A medida que el ser humano ha devastado los recursos naturales del planeta, convirtiéndose en la única especie con capacidad de destrozar su ecosistema y el de los demás, también ha ido minando lentamente sus propias posibilidades de supervivencia. Nos hemos multiplicado como una verdadera infección, que amenaza con exterminar a Gaia, el superorganismo planetario.
Como resultado de esa fiebre de depredación, el calentamiento global es la respuesta de la Naturaleza a la intensidad destructora de la raza humana. Y a consecuencia del calentamiento, como también es lógico suponer, la calidad de agua, atmósfera y suelos va a decrecer significativamente, junto con la destrucción eminente de miles de especies y la formación de nuevos desiertos donde hace un siglo todo era verdor.
El resultado - a vista de lo prácticos - es que el mismo ser humano va a sufrir de los estragos del calentamiento, viendo reducirse las cosechas agrícolas, la pesca y hasta la ganadería, debido al impacto del calentamiento. Y eso es malo, muy malo.
Malo, porque el ser humano tiende a superar el límite malthussiano y llegará un momento en que la demanda supere largamente a la oferta de insumos imprescindibles para la vida, como el agua y el alimento. COMENTARIOS SUGERENCIAS HAGANOLO SABER ESTOS ARTICULOS SE SACAN DE DIVERSAS PAGINAS .
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